Esa fue una mañana para olvidar, la resaca no me soltó en la noche ni en la mañana. Me levante y salí a dar una vuelta y de paso visitar la catarata, estaba un poco desubicado que hasta me fui en chancletas para ir a la catarata, obviamente hay que ir en tenis puesto que hay que pasar por la quebrada y por todas las rocas por ende no pude llegar hasta donde quería y solo alcance a tomar esta foto de costado.
Y estas son un par de Montezuma (es como mi el puerto viejo del pacifico)
Pase varias veces enfrente y estuve esperando que una soda se desocupara como 45 minutos bajo un sol que hacía que mi cabeza quisiera estallar, esto hizo que mi salida se atrasara, al fin pude desayunar y luego opte por partir, la cuesta para salir de Montezuma es increíblemente empinada, una extranjera me dijo "Tu estás loco" y yo le "si un poco". Y la verdad que si, esa cuesta es como para que el corazón se le salga del pecho y pegue en el marco de la bici. El agua se evaporaba prácticamente, luego de la cuesta el camino es llevadero hasta Cobano, estaba por alcanzar los 300 km encima de la bici, en Cobano solo busque el cajero y decidí tomar algo en el siguiente bar que viera. Al cumplir los 300 KM di gracias a Dios por dejarme llegar tan largo y estar a mi lado. Al llegar a tambor fui a un bar y tome una cerveza escarchada a la 1 de la tarde, lo malo es que no había comida.
Seguí un poco y fue a Playa Pochote a decidirme si seguía hasta Paquera o me quedaba ahí. El hambre era exagerada, decidí almorzar ahí, al hacer esto y descansar de la comida preferí quedarme en esa playa, estaba cansado mayormente por la resaca y era tarde, para empezar a andar de nuevo. Arme la tienda en el camping de don Trino, Es el único camping de Pochote es un lugar muy tranquilo, en frente el mar y con mucha varios ranchitos aunque se están como cayendo da al lugar un aspecto más rural. Me bañe y dormí un poco luego estuve en el mar completamente solo, una sensación de paz abundaba alrededor. Luego unos fotos para guardar el recuerdo
En la noche decidí visitar uno de los 2 centros nocturnos y fui en bici, estaba largo del camping como para ir a pie, cerveza con boca de frijol tierno con pellejo de chancho, creo que a más de uno se la hace la boca agua. Entre los pescadores (fieles asistentes de estos centros) hubo amagos de pelea mientras que una ranchera sonada más no poder en el viejo equipo de sonido y luego los abrazos de reconciliación que no faltan con el licor hasta el tope. Tampoco no falto quien saliera del centro nocturno en una nube de espejismos para aterrizar de nuevo en su cuerpo horas más tarde más triste, con menos dinero y con menos control de sí mismo (ese no fui yo). Fue el primer bar en todo el viaje que tuve la oportunidad de cerrar y no porque quisiera, era domingo y solo estaba yo al final. Tome mi bici llegue al camping en donde solo estaba yo y vi la última noche de mi travesía, algo necesariamente para repetir pensé.
Men k Tuanis esa andada en la proxima voy en esas ,pV Erik
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