miércoles, 6 de enero de 2010

5 Día

Día 5

Al amanecer decidí no salir sin haber desayunado bien y sin lavar la ropa, lo hice y luego camine un poco por la playa hasta llegar al estero del río oro, muy grande y con una corriente muy rápida, por dicha no tenía que pasar este porque ni siquiera lo hubiera intentado.



Cuando la ropa se seco y el desayuno ya se había digerido hice maletas y partí con la idea de llegar a Montezuma, sin embargo no fue así, salí tarde, casi a las 10 am y volví a pasar por el pueblo de San Francisco de Coyote con mal recuerdo, luego de pasar por playa Coyote llegue a Playa caletas, aquí estaba totalmente desolado, sol de casi media medio con poco menos de una ánfora de agua pero igual me desvié 2 km para ver la playa, la cual igualmente estaba deshabitada.

Continúe con las fuerzas disminuidas y pase muchas fincas con mucho ganado y nada de personas, en un momento pase rápido por una pendiente y juro que vi como el inflador se cayo golpeo el aro de la bici y cayó a un matorral, lo busque afanosamente y nunca apareció, al día siguiente estaba en el maletero (supongo que se subió solo). Puede que talvez ya estaba viendo visiones pero yo estaba seguro de lo que había visto. El agua se agoto y estaba decidido a entrar a alguna casa que se encontrara abandonada a buscar el agua, era insoportable, tampoco habían quebradas, iba en los piñones más suaves y aun así en plano me costaba dar pedal. Al fin, como todos los males, esto acabo y llegue al pueblo de Quebrada Nando, recargue agua tome coca y seguí mas tranquilo, la falta del liquido es fatal!! Continúe hasta llegar al rio Bongo, era talvez como alguno de los que ya había pasado pero siempre con la incertidumbre de que si "habrán lagartos". Al cruzar el río deje la provincia de Guanacaste y entre a Puntarenas.



Luego de pasarlo sin mayor inconveniente anduve 3 km y llegue al pueblo de Bajos de Ario, era hora de almorzar así que fui al único bar de la zona, solo imperial y sin bocas, la verdad estaba excelente, saque mi lata de atún, sodas frijoles molidos y almorcé en la barra. Aquí habían 2 rutas, por la de carretera era dejar de bordear la playa e internarse tierra adentro y hacer una vuelta enorme o, cruzar otro rio, bordear 10 km de playa, y llegar a Santa Teresa por la playa. Pues tome ese rumbo, cruce el río Ario el cual se veía menos caudaloso que el Bongo sin embargo resulto más hondo, el agua a la cintura.



Llegue a la playa y el panorama era este

Tenía q llegar hasta la punta y luego seguir, pero había un asunto que no contemplé, la marea estaba subiendo, apure el paso y llegue a la punta, pero bueno otra sorpresa, un estero.



Por dicha en ese momento paso un niño en un caballo y así me di cuenta de cuan profundo era, lo pase lo mas rapido que pude y el agua me llego al estomago, continúe caminando, no quería montarme en la bici, al estar la marea alta no había mucho por donde andar y las posibilidad de que se estallara una llanta aumentaban en un triple. Me encontré con otro estero



más largo que el anterior, decidí dejar la bici y el bulto y tome una rama para ver cuán hondo era, cuando iba por la mitad, el agua me llegaba casi al pecho y una ola me boto, salí poco a poco sabiendo q no iba poder pasar por ahí, ya la fuerzas no habían y al tener la ropa mojada y un poco el bulto, el caminar se volvía mas pesado, no podía volver al cruce eran como 8 km de donde estaba y probablemente ya el agua había subido mucho. Solo me quedaba meterme por una finca y caminar hasta llegar a algún camino, pero encontré una servidumbre, que igual podía ser de una finca, casa u hotel, no tenia opción. La seguí y me encontré con una pareja de franceses que me indicaron que si había salida, continúe y salí a un pueblo llamado Paraíso que por cierto no he encontrado aun en el mapa. Pregunte la distancia para llegar a Santa Teresa o al menos en tiempo y me dieron 30 minutos, y de ahí aprendí que cuanto te dicen una distancia en KM o tiempo se debe de calcular de esta forma, (Tiempo x 2) + 1, en este caso 30 minutos por 2 más 1 (10 minutos) o sea 70 minutos, eran casi las 4 y mis planes habían cambiado no iba a llegar a Montezuma. Pedalie y pedalie el camino no se acababa y una que otra vez había pequeñas pendientes que eran como subidas al Chirripo a estas alturas del viaje, muy fácil de explicar, la energía provista por el atún se había ido caminando por la playa. Al fin llegue a un hostel y pregunte por las habitaciones, no era el lugar para mi, habían 7 perros amarrados y para ir a la habitación que me iban a dar tenía que pasar entre ellos, cabe mencionar que siempre en todo lado los perros siempre me ladran y me quieren morder, por ese lado no era buena idea y por otro, el grado de drogadicción del que me atendió era bien alto al menos para ser las 5 y resto de la tarde. Continúe y llegue a unas cabinas equipadas, donde el "buenas" a un grupo de jóvenes no tuvo eco. Me atendió el padre y tuve que pagar la noche más cara del ride, 8 mil, la verdad estaba muy cansado para regatear o buscar más opciones que sin dudas las habían. Comí en una soda cercana y luego decidí tomarme el Jhonny Green Label que llevaba (bueno alcanzaba para un par de tragos nada mas) y lei un poco, El agotamiento era sin duda enorme.

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